No se cuantas rosas te habran regalado ya, pero tengo la esperanza de saber, que de todas esas rosas que te dieron, ninguna fue de papel.
Y te condena mi celoso corazón; cuando le contas tu historia. Nunca conocio la gloria, en cuestiones del amor.
Y se que nunca se me va a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria..




No hay comentarios:
Publicar un comentario